La aviación de negocios está lista para despegar

La industria de la aviación de negocios está emergiendo de la turbulencia económica de la recesión con nuevos ánimos, nuevos modelos de negocio y nueva tecnología.

Esto lo podemos ver a través de una situación que sucedió en la industria automotriz.

Hace poco más de seis años, en pleno auge de la crisis crediticia, los principales ejecutivos de Ford, Chrysler y General Motors viajaron a Washington DC para buscar apoyo para un paquete de préstamos de 25.000 millones de dólares para mantener a flote la industria del automóvil.

La recepción de los ejecutivos fue hostil, pero no simplemente por el tamaño de la suma involucrada.

De hecho, en esta situación existe una ironía deliciosa al ver aviones privados de lujo volar a Washington y gente que sale de ellos con tazas de estaño en la mano, diciendo que van a recortar y racionalizar sus negocios.

¿Pero, realmente habría tenido sentido para esos altos ejecutivos que luchan por salvar cientos de miles de empleos el hecho de que pudieron haber perdido su tiempo haciendo cola para pasar por la seguridad de un aeropuerto, retrasando sus vuelos o haciendo tiempo en un salón de salida y luego esperar su equipaje y todo lo que conlleva el poder salir del aeropuerto?

Obviamente no nos imaginamos a los ejecutivos de este nivel haciendo algo parecido.

Sin embargo, el incidente es totémico ya que, en un momento en que la opinión pública se estaba volviendo contra las corporaciones, el viaje de negocios era considerado como un lujo que gozaban unos pocos.

De esta forma, por supuesto que existe una venta de aviones para que dichos ejecutivos cuenten con uno propia, ya sea personal o corporativo, ya que la idea es precisamente agilizar los tiempos.

O en su defecto, la renta de dichos aviones facilita mucho la tarea y tiempos de los traslados.

La aviación privada sigue siendo un nicho de mercado, pero generalmente es el mercado de aviación para los negocios.

Varios países están reportando dicho incremento, como por ejemplo en el Reino Unido cuando la economía mundial se estaba recuperando después del punto más bajo de la recesión pronosticó que habría más de 9000 de nuevos envíos de aviones comerciales a nivel mundial, por un valor de 280.000 millones de dólares hasta el año 2024.

Esta cifra representaba un aumento del 8% en el valor de ventas proyectado en comparación con 2013 y eso solo en un país.

En todos los niveles, durante el año 2015 se esperaba que el gasto en viajes de negocios aumentara un poco más del 6% de ese año y todo esto solo en la industria de viajes corporativos.

Incluso algunas aerolíneas europeas, atacadas por rivales de bajo coste y que también sufrieron la crisis económica y la incertidumbre política de la eurozona, resultaron ser razonablemente optimistas ante el panorama.

Con todo esto, nuevos servicios y modelos de negocio están surgiendo para satisfacer las necesidades en constante evolución de los clientes que son cada vez más exigentes o que requieren de cierta movilidad, comodidad y espacio que se traduce en tiempo-dinero.

Y definitivamente el contar con la posibilidad de tener un avión privado para su servicio o el poder tener la facilidad de rentar uno, ayuda en mucho en las gestiones de negocios.