La Situación Guerrerense

Hace unos días regrese de pasar unos días en algunos de los hoteles en Acapulco más recientes, debido a una evaluación de personal que se nos ha pedido a nuestra empresa – dedicada a los recursos humanos- y una que conducimos semestral o anualmente a modo de mantener los niveles de calidad en la mas alta categoría.

Las evoluciones como tal fueron positivas ya que los trabajadores, en general, hacen muy bien su labor en estos hoteles  debido a la gran necesidad que hay para este empleo entre la  población acapulqueña y a la buena organización de personal que se plantea ya que todos los trabajadores saben perfectamente cuales son sus responsabilidades.

Sin embargo, en las entrevistas psicométricas que condujimos, nos dimos cuenta que la vida de estos trabajadores fuera del hotel es una muy amarga donde todo el tiempo temen por su vida y la de su familia y donde las noches en sus  sectores de la ciudad son una pesadilla constante y que no termina jamás.

   Esto se debe a la tremenda situación que se vive en las calles del puerto de Acapulco, un lugar que  hace poco tiempo era un verdadero paraíso terrenal donde venían turistas de todos los lugares sin cesar. Esto se debe a la belleza del puerto, además de la gran vibra que reinaba en las calles y avenidas de aquella ciudad donde cada restaurante; bar; o club nocturno tenían magia propia  y donde verdaderamente todo aquello que era imposible en la capital, lo era posible en el gran puerto.

Sin embargo,  el narco arruino todo, como bien lo ha hecho en todo el país y ha hecho de México un país inseguro hasta morir, donde la belleza de los grandes paisajes naturales ha pasado a segundo o tercer plano ya que la belleza no tiene poder alguno cuando la vida propia y la de los familiares se encuentra constantemente en peligro de ser arrebatada.

Todo esto fue posible gracias a la cooperación que tienen las autoridades y sobre todo el gobierno –conformado por narcotraficantes- han permitido e incluso impulsado las condiciones necesarias para que estas cosas se puedan cultivar y echar mala raíz en todos los sectores de la ciudad.

El negocio del tráfico de drogas, es un negocio que beneficia enormemente al gobierno mexicano, quien bien ha fomentado las condiciones para que esto suceda en un proceso en el cual ganan en todos los sectores del mismo.

Los ciudadanos entran a trabajar con los narco carteles debido a que mas de la mitad de la población total de México vive en una fuerte pobreza donde no siquiera para poder comer. Esta condición lo es así debido a que los fondos que deberían ser destinados al publico y a la ciudadanía se queda en los bolsillos de la burocracia mexicana. Naturalmente, cuando llega alguien a ofrecer tremendas cantidades de dinero por llevar una bolsita con polvo a tal calle, todo mundo la toma, lo que le da trabajadores al narco que vive en el gobierno.